sábado, 22 de noviembre de 2014

El liderazgo educativo en el contexto del centro escolar

Mi  ensayo
Velázquez Méndez Georgina Catalina
 “Cuando una escuela aprende, cambia”
Gros, et. al 2013  
El liderazgo educativo en el contexto del centro escolar
En el presente trabajo se aborda el tema del liderazgo, desde las diversas acepciones del concepto hasta las características individuales y competencias que debe tener la persona o personas que ejercen el liderazgo en la escuela,  así como los tipos de liderazgo  que se ejercen, se destacan  las características del liderazgo pedagógico-axiológico  pues éste  permitirá el desarrollo profesional de  los integrantes de la comunidad educativa para el otorgamiento de una educación de calidad y el cumplimiento del fin educativo.
CONCEPTO DE LIDERAZGO
El concepto de liderazgo educativo tiene diversas acepciones que se han modificado a través de los tiempos, recordemos que algunas definiciones están asociadas a una “visión individualista y elitista,  con la pérdida de los valores, tradiciones participativas y del trabajo de equipo”[1], sin embargo tanto el liderazgo como el concepto del mismo cada vez se han hecho más complejos.
La complejidad  del liderazgo radica en  saber dinamizar a las personas a través de mecanismos de interacción y de influencia interpersonal, orientar y motivar a los colectivos, promover valores comunes, un saber hacer compartido, una cultura docente organizativa-colaborativa, hacer equipo, ejercer la autoridad auténtica, utilizar recursos para lograr objetivos, gestionar prioridades e información, decidir, presupuestar, organizar, coordinar, controlar, evaluar y sancionar. Transformar en positivo las dinámicas de trabajo y educativas, entender el cambio.
Debido a  la complejidad que conlleva el ejercicio del liderazgo podemos percatarnos que éste, no es cuestión personal sino de equipo y comunidad.
Un liderazgo efectivo lo ejercerá quien desarrolle  competencias en la gestión, que promueva los procesos para que los docentes mejoren la enseñanza  y utilice las habilidades interpersonales  para crear un clima de confianza que favorezca  la práctica de los valores entre los integrantes de la comunidad escolar.
En su  propuesta  Robinson (2010)[2] destaca cinco áreas de liderazgo:
Enseñanza y aprendizaje, desarrollo personal e interpersonal, innovación y cambio, gestión  y compromiso en el trabajo con  la comunidad.
TIPOS DE LIDERAZGO
Para conseguir buenos resultados en la escuela la autora propone tres tipos de liderazgo, que se mencionan y definen a continuación:
Liderazgo pedagógico: Centrado en los procesos de innovación de las metodologías de aprendizaje, su esencia es la enseñanza,  implica  poner en práctica un proyecto educativo enfocado  pedagógica y didácticamente  para reorientar los procesos de enseñanza y aprendizaje.
Liderazgo distribuido: Se genera cuando entre los miembros de la escuela existen alianzas y una orientación clara del hacia dónde ir, a través de la motivación y la creación de un compromiso, cuando existe  una participación  corresponsable y estructurada que gira en torno a un proyecto educativo el cual es evaluado por la comunidad educativa de manera sistemática.
Este tipo de liderazgo favorece la capacitación del profesorado,   la toma de decisiones,  existe un trabajo colaborativo y se acepta la responsabilidad por los resultados obtenidos, ejercido en corresponsabilidad deberá caracterizarse por la capacidad de persuasión basado en el optimismo, el respeto,  la confianza y  el apoyo intencional […] (Argos, Ezquerra y Castro 2010:203[3]
Liderazgo moral:   Se da cuando la comunidad educativa comparte  una serie de valores  que generan sentido de pertenencia, dotan de significado a la escuela y favorecen la  participación de la comunidad en el desarrollo de un proyecto, genera bienestar tanto en la institución como en el profesorado.
AUTONOMIA Y LIDERAZAGO
La política educativa actual impulsa la autonomía en las escuelas, sin embargo para que exista autonomía se hace necesario un proyecto educativo  y éste a su vez requiere de la existencia de un  liderazgo que sea capaz de impulsar, desarrollar  y evaluar dicho proyecto.
Para el logro de la autonomía, Gros (2013) sugiere el modelo de liderazgo distribuido,   pedagógico y  transformacional, pues,    favorece  la cohesión de todos los elementos de una organización al servicio de un proyecto educativo en común  que busca la calidad pedagógica.
La efectividad del liderazgo se mide a  través de la capacidad de éste para crear un clima motivacional que implique a toda la comunidad educativa con los objetivos y metas de la institución, los cuales pueden ser evaluados de manera transparente.
La rendición de cuentas deberá basarse en la evaluación interna, a través del análisis riguroso del trabajo en el aula, pues de ahí podremos percatarnos de la calidad del servicio que se otorga.
ACCESO A LA DIRECCION
En nuestro país a la fecha, acceder a la Dirección escolar suele hacerse de dos formas: Ser dictaminado por el sistema de evaluación oficial-sindical escalafonario  o bien ser propuesto para ocupar el cargo de manera provisional “comisionado” por una autoridad superior, lo anterior implica en el primer caso haber realizado  ciertos estudios y cursos  o bien  “caerle bien a alguien”, “tener palancas” o  “tener conocidos”.
Nuestro sistema educativo en su  búsqueda  de la calidad  requiere transitar  de  un liderazgo unipersonal  a  un liderazgo compartido, esto implica atender la formación de los líderes educativos,  pues en la dinámica escolar  exige habilidades y competencias que deberán desplegarse en el día a día, por ello se puede afirmar que el liderazgo no se puede enseñar, hay que experimentarlo y contar con un talento adecuado para irlo desarrollando en el proceso (Tales et. al, 2010)[4].
Para desarrollar las competencias de liderazgo, se proponen técnicas activas y demostrativas como:
El Benchmarking  o análisis de las buenas prácticas: implica el aprendizaje, gestión del conocimiento y adaptación de las prácticas excelentes (Harrington, 1996)[5].
El Mentoring, el mentor es la persona con más conocimientos y mayor experiencia, se requiere de una comunicación asertiva y empática para favorecer el aprendizaje.
El Coaching, es una experiencia formativa sustentada en la confianza mutua entre el tutor y el tutoreado, utiliza técnicas emocionales basadas en la confianza profunda, el coach es capaz de ayudar al orientado para que consiga un cambio sustancial en su vida.
CONCLUSION
El liderazgo es visto como un fenómeno complejo pues implica  desarrollar capacidades y habilidades para motivar, integrar, convencer y persuadir a las personas en la búsqueda de  metas y objetivos que se han plasmado en el proyecto educativo (Ruta de Mejora), sin embargo para lograr la participación en la planeación, implementación, seguimiento y evaluación  de proyecto, se requiere generar un clima de confianza, compromiso e identidad.
La escuela ha de definir el proyecto institucional, éste marcará el rumbo, axiológico, pedagógico, organizativo y comunitario para ello requerirá de un liderazgo que genere confianza y  favorezca la participación de todos los integrantes de la comunidad educativa en la construcción del mismo basado en la mejora del aprendizaje, logrando así la concreción de la identidad.
Respecto a la formación de líderes se han  hecho aproximaciones al  Benchmarking con  trabajo entre escuelas, sin embargo los resultados no fueron satisfactorios pues el contexto es determinante.
 El mentoring se da a través del acompañamiento que el director da a los docentes ya sea para resolver problemas en la mayoría de los casos y/o para mejorar las prácticas pedagógicas.
La política educativa actual propone el Coaching o tutoría para los docentes noveles, con el fin de ser orientados hacia la mejora en las  prácticas educativas y la obtención resultados educativos favorables.
 Es a  través del acompañamiento, que    “el educador, educando”  (Freire, 2003)[6]





[1] Gros, Salvat, Fernández Carolina, et. al.,  Ponencia 3,  “El liderazgo educativo  en el contexto escolar” ,XXXII Seminario Interuniversitario de Teoría de la Educación, Universidad de Cantabria, Santander , 10-12 de noviembre de 2013.
  [2] Gros, Salvat, Fernández Carolina, et. al.,  Ponencia 3,  “El liderazgo educativo  en el contexto escolar” ,XXXII Seminario Interuniversitario de Teoría de la Educación, Universidad de Cantabria, Santander , 10-12 de noviembre de 2013.

[3]  Ibídem
[4] Ibídem
[5] Ibídem
[6] Freire, Paulo, “El grito manso”,  Argentina, Siglo XXI Editores, 2003, pp. 112.

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